Ruta N, MAKAIA y la Fundación Marina Orth con el apoyo de Fundación Motorola Solutions, se la juegan por mujeres en tecnología

“Niñas: ¡Esta es la cuota inicial de su futuro!”

Así comenzamos la entrega de certificados a las 25 jóvenes que están en proceso de restablecimiento de derechos y en privación de la libertad en el Centro de Atención al Joven Carlos Lleras Restrepo conocido como “La Pola”, quienes el sábado 14 de julio, recibieron su certificación del proceso de formación en Web 2.0, Lógica Computacional, multimedia y liderazgo. Dicho certificado, es obtenido después de la enseñanza bajo la metodología Bootcamp (formación intensiva) de manera presencial y teórica práctica, con una duración de seis semanas y una intensidad de cuatro horas semanales, en el marco del programa 250 Mujeres en Tecnología, desarrollado por la Fundación Motorola Solutions y la Corporación Ruta N Medellín, con el apoyo de la Fundación Rodrigo Arroyave Arango, la Fundación Marina Orth y MAKAIA.

El objetivo de esta etapa del proyecto con enfoque de género, es brindar una oportunidad de formación gratuita en temas de liderazgo, empoderamiento y ciencias de la computación. Esto le permitirá a las jóvenes participantes desarrollar nuevas competencias y habilidades que les permitan competir en un mundo laboral lleno de oportunidades y así poder mejorar su calidad de vida. El curso orientado por la Fundación Marina Orth y MAKAIA, también será recibido por un segundo grupo de 16 jóvenes en La Pola, quienes en unos días iniciarán actividades. Además, se completó un proceso con 15 estudiantes de los grados 10° y 11° de la Institución Educativa La Avanzada, en el barrio Santo Domingo, comuna 1 de Medellín, quienes en próximos días recibirán sus certificaciones.

250 Mujeres en Tecnología es una apuesta por generar capacidades en las mujeres de Medellín para hacer uso de la tecnología como oportunidad para la inclusión social y económica, ya sea como elección profesional, de emprendimiento o empleabilidad. El programa se desarrolla en tres fases entre marzo y noviembre de 2018: una primera fase de animación y motivación de las mujeres a la interacción con la tecnología que busca, a través de diversos eventos; derribar estereotipos negativos frente a la vinculación de las mujeres a la tecnología. Una segunda fase de atracción de talento, en la que las estudiantes de los grados superiores de las Instituciones Educativas públicas participantes, podrán hacer parte de Clubes de Ciencia, con el ánimo de incentivar su orientación profesional hacia áreas STEM (término que agrupa Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas por sus siglas en inglés). Y finalmente una tercera fase que busca generar condiciones para la inclusión social y económica de las jóvenes de la Institución Educativa La Avanzada y La Pola.

Como propósito social el programa le apunta a la superación tres fenómenos de exclusión social: el efecto de la niña (discriminación y mayor riesgo en situaciones de vulnerabilidad); la doble exclusión (género+raza, género+ orientación sexual, género+situación socioeconómica, etc.); y los “ninis” (jóvenes que no estudian, ni trabajan) de los cuales la mayoría son mujeres. A largo plazo, se busca reducir la brecha de empleabilidad femenina en la industria de tecnología, pues de acuerdo a informes recientes “sólo el 27% de la fuerza laboral de las empresas de tecnología son mujeres” (Cracking the code: girls’ and women’s education in STEM. UNESCO, 2017).

Redacción:

Rocío Arango Giraldo
rocio.arango@rutan.co
@RocArangoG

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